Más que posiciones radicales e intransigentes, conviene la apertura y el buen juicio en las negociaciones sobre un necesario aumento de salarios. El presidente de la Confederación Patronal de República Dominicana (Copardom), Jaime González, ha enviado una alentadora señal al aclarar que la propuesta del sector no es cerrada y de que está abierta al diálogo. Esa buena actitud debe ser aprovechada por los sindicalistas para retornar a las conversaciones, lo que no implica renunciar a las demandas que consideren justas. El hecho de que los empleadores estén dispuestos a mejorar su oferta de un aumento de un 11.58 por ciento al salario mínimo evidencia que no están cerrados a banda. El diálogo no se puede abandonar, siempre que una de las partes insista en esa vía para llegar a algún tipo de arreglo en beneficio de la clase trabajadora. Los insultos que han aflorado no constituyen el mejor ingrediente ni la mejor arma para allanar el camino en torno a un reajuste salarial, más que necesario, pero en función de la estabilidad del empleo.

