Al margen de cualquier reserva son preocupantes los sabotajes denunciados por el vicepresidente de la Corporación de Empresas Elétricas Estatales (CDEEE) contra torres de transmisión de energía. Y si los extensos apagones de estos días tienen que ver con los atentados y no con otra causa el caso adquiere otro matiz. Tanto por las interrupciones como por el costo que representan los daños materiales. Inquieta que desde 2011 a la fecha al menos 11 torres, subestaciones y una generadora hayan sido víctimas de sabotajes. No se trata del asombroso robo de metales a causa del cual han sido derribados puentes y otras instalaciones, sino de acciones con fines de hacer daño. Celso Marranzini ha citado los sabotajes entre las principales causas de los apagones de estos días. El problema del vandalismo que ha descrito Marranzini amerita de una exhaustiva investigación. Además de la torre que fue derribada el fin de semana en La Victoria, otras estuvieron a punto de colapsar por la sustracción de angulares metálicos. Han debido investigarse.

