El caso de la niña peruana de siete años que ha desaparecido en Estados Unidos tras decirle a la primera dama Michelle Obama que su madre era indocumentada va camino de convertirse en una batalla sobre el problema migratorio. Daisy Cuevas ha puesto el tema migratorio sobre el tapete desde que comunicó a la esposa del presidente estadounidense que su madre no tenía papeles. La niña habló con la señora Obama cuando ésta y la primera dama de México Margarita Zavala visitaron la escuela New Hampshire State, en Maryland. La señora Obama trató de calmarla diciéndole que su esposo trabaja para resolver el problema de los indocumentados. Pero por miedo a la repatriación por su condición de ilegal la familia de la niña se ha esfumado. Sin embargo, el caso ya ha trascendido fronteras. El presidente peruano Alan García lo ha puesto en la agenda de su entrevista con Obama la semana entrante en la Casa Blanca. El complicado caso protagonizado por la niña constituye un serio desafío para Obama, quien tiene la reforma migratoria entre sus prioridades. Los defensores de los derechos de los inmigrantes no han tardado en movilizarse.

