Aunque mantiene ritmo de crecimiento, la economía dominicana se contrajo en un 3.2% durante el primer trimestre de 2011, con respecto a igual período de 2010, lo que se atribuye a medidas de política monetaria aplicadas por el Banco Central para frenar su impulso y mantener la estabilidad macroeconómica. Durante los tres primeros meses de este año la economía ha crecido un 4.3 por ciento, en relación a 2010, cuando creció un 7.5 por ciento el Producto Interno Bruto (PIB). Ese frenazo obedece a que el Banco Central ha dispuesto mediante la colocación de instrumentos financieros una drástica reducción del circulante, a los fines de reducir el consumo de bienes y servicios y con ello disminuir el valor de las importaciones. Tal parece que los altos precios del barril de petróleo y de materias primas básicas como maíz, soya, sorgo y grasas comestibles han puesto en serios aprietos el ejercicio fiscal e incrementado el déficit de la cuenta corriente de la Balanza de Pagos. Aun así, sectores de la economía experimentaron crecimiento durante el primer trimestre, como zonas francas (10.3%), minería (42%), manufactura local (6.2%) y comercio (6.6%). Telecomunicaciones, energía y agua decrecieron. El carro de la economía marcha lentamente porque el Banco Central lo lleva frenao.

