En un gesto histórico, la Iglesia católica de Estados Unidos ha tomado partida frente al inhumano embargo comercial contra Cuba. Y lo ha hecho con argumentos tan convincentes, que son dignos de ponderarse. Alega que con levantar el embargo se apoya al pueblo de Cuba a lograr más libertad política y religiosa y derechos humanos. El obispo Richard E. Pates, quien acompañó al papa Benedicto XVI en su gira a Cuba, dice en una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que sólo un mayor acercamiento puede suscitar un cambio positivo en la nación caribeña. Se trata de una de las conclusiones que sacó del reciente viaje que realizó como parte del séquito del Papa a la isla. Contra el embargo también se han pronunciado el Vaticano, además de las Naciones Unidas y casi todos los organismos internacionales, sin que los clamores hayan surtido el menor efecto. Pates ha alabado algunas medidas del presidente Barack Obama con respecto a Cuba, pero entiende que es hora de levantar un embargo que nunca se ha justificado.

