Esta tarde arranca el Campeonato Invernal de Béisbol Profesional, principal pasatiempo de los dominicanos, que también abordan la política con igual pasión y fervor. Leones del Escogido, Tigres del Licey, Aguilas Cibaenas, Toros del Este, Estrellas Orientales y Gigantes del Cibao, se disputan la corona y el derecho a representar a República Dominicana en la Serie del Caribe. Nada más oportuno, al menos para el Gobierno, que esta tarde se cante ¡play ball!, para disminuir la presión social que provoca la reforma fiscal. Es posible que en vez de discutir sobre la variedad de impuestos que proponen las autoridades, los fanáticos empleen su tiempo en debatir sobre cuáles de los equipos lleva más gente a los estadios o cuáles de las novenas son mejores. Políticos acostumbrados a declaraciones estrambóticas o ridículas tendrán que afinar puntería a la hora de abordar temas de interés público, pues es posible que el ciudadano prefiera dirigir toda su atención a la jugada del día que a la tontería de algún funcionario, legislador o dirigente político. En la pelota, el sufrimiento por una derrota se conjura con el próximo partido, pero en política, errores o desaciertos se prolongan, a veces, por años.

