La Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado) baja más presión a la atmósfera al garantizar que el paro que anunció para los días 8 y 9 de mayo no afectará la distribución de los materiales electorales. Pero la paralización del transporte, que está condicionada al saldo de una deuda de 300 millones, no dejará de alterar el ambiente social. Una huelga de camioneros a una semana de las votaciones es claro que surtirá sus efectos políticos y sociales. No se puede negar. El presidente de Fenatrado, Blas Peralta, reiteró que los ministerios de Obras Públicas y Agricultura, así como la Oficina Supervisora de Obras del Estado y la del Reordenamiento del Transporte pueden evitar que se trastorne el ambiente, honrando la supuesta deuda con afiliados del gremio. Peralta dice que con el llamado a huelga no procuran chantajear al Gobierno. Pero lo más importante es que el movimiento, en caso de materializarse, no afectará, como temía el presidente de la JCE, Roberto Rosario, el transporte de los materiales electorales.

