Más que peor
El apresamiento de un niño de diez años del que se dice controlaba un punto de drogas en Santiago y la incautación de 29 libras de cocaina que se expedían en un colmado, en el ensanche Espaillat, constituyen dramáticos ejemplos del auge que ha experimentado el tráfico, uso y consumo de estupefacientes.
La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) informó que ocupó al niño porciones de cocaína y crack que vendía en un populoso sector de Santiago. En el colmado del barrio capitalino se ofertaba al público marihuana como vender pica-pica o cualquier otro producto de consumo masivo. No se exagera si se afirma que la droga se vende en todas partes como pan caliente, y que se cuentan por decenas de miles los puntos de expendio de sustancias controlables. Se requiere que la DNCD, Ministerio Público y Justicia aúnen esfuerzos, juntos a las Fuerzas Armadas, porque cuando un niño de diez años puede controlar un punto venta de drogas, las cosas andan más que peor.

