El Consejo de Seguridad Nacional tiene la última palabra sobre el alza del 14% en la tarifa de las clínicas privadas. Del reajuste del per cápita a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) depende la decisión que adopte la Asociación de Clínicas y Hospitales Privados. Es lo que ha afirmado el presidente de la entidad, Rafael Mena, al advertir que el alza se mantiene hasta que las autoridades decidan sobre el costo de los servicios. Se trata, sin duda, de una salida complicada para el Gobierno, que hasta ahora se ha quedado en amenazas.Con las advertencias del Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales y de otros funcionarios se pensaba que el alza en los servicios de salud se enfrentaría siquiera en los tribunales. Pero al parecer no se atreven a echar el pleito. Ahora son las clínicas las que advierten que si las presionan recurrirán a la justicia para hacer valer su derecho. Como se ven las cosas, todo indica que el ramalazo contra los sufridos e impotentes usuarios será un hecho consumado. Ni el Chapulín Colorado podrá defenderlos.

