Rey del pop
Michael Jackson, el rey de la música pop quien falleció ayer a los 50 años de edad, fue una estrella tan luminosa que opacó el mito de otro ídolo del género como Elvis Presley. Las condiciones artísticas de un cantante que todavía tiene el récord de venta con más de 100 millones de copias están al margen de toda discusión, aunque la vida privada, marcada por denuncias de escándalos de pedofilia, sea un enigma. Su misma muerte, aunque se ha atribuido a un infarto fulminante, no ha tardado en prestarse a las más variadas conjeturas.
En los escenarios Michael Jackson era una figura embriagante, seductora, pero en lo personal era un misterio o un desastre. El tratamiento que blanqueó su piel es uno de los misterios en la vida de la leyenda musical. No se sabe si el cambio se debía a algún complejo de o a una enfermedad cutánea. Las millonarias donaciones para causas benéficas también generaban controversias, propias de una vida tormentosa. El misterio que marcó su vida también ha rodeado su muerte. Paz a sus restos.

