En América
Aun en Chile que posee tradición minera y donde las regulaciones del sector se erigen como ejemplo para América Latina, Barrick Gold confronta serios problemas en la construcción de un proyecto de extracción de oro que conlleva inversión superior a los ocho mil millones de dólares, porque esa multinacional no ha cumplido regulaciones de salvaguarda del medio ambiente. En Argentina también confronta resistencia por las mismas razones. Ocurre que comunidades de toda América Latina han elevado conciencia sobre la necesidad de garantizar que las mineras respeten la conservación de los recursos naturales, incluidos los hídricos y que garanticen una justa participación a los gobiernos por la extracción de esos recursos no renovables. A causa de la orden judicial que detuvo la construcción de la mina Pascua Lama, en Chile, las acciones de la empresa canadiense cayeron 6%, el nivel más bajo en cuatro años. Igual que en todo el continente, donde gobiernos y sociedad reclaman mayor participación en la explotación del oro y otros recursos mineros, aquí el Gobierno no debería ceder ni un ápice en su reclamo para que se revise el contrato con la Barrick.

