Opinión

Problemas en Navidad

Problemas en Navidad

          La pascua está definida como “fiesta solemne de la resurrección del Señor”. Y la Navidad es el “día en que se celebra el nacimiento de Jesucristo”, pese a que hay varias hipótesis sobre la fecha en que nace. Lo importante es que el origen de la Navidad tiene un carácter cristiano.

          Las sociedades occidentales, en las que regularmente se practica la religión cristiana, han desnaturalizado el origen de las navidades, convirtiéndolas en verdaderas parrandas, con exceso de comidas (la cual puede hacer falta en los demás meses del año), ingesta de alcohol, baile, regalos, pintura y reparación de la casa, compra de electrodomésticos y estreno de ropas.

          En nuestro país hay mayor dinámica de la economía (producto de la regalía navideña en los sectores público y privado), pero la falta de educación de nosotros, los dominicanos, nos lleva a la comisión de conductas imprudentes, al salir todos juntos a las calles y provocar grandes tapones vehiculares, falta de paciencia para la espera (todos queremos llegar primero) al bajar la guagua, al salir del cine, en las filas, en el supermercado…, factores que son causantes de violencia, la cual se adiciona a la que viene ocurriendo por el auge de la delincuencia.

          Los períodos navideños anteriores debían de servirnos de experiencia para esta vez exhibir reflexión y prudencia. Y valorar la desfavorable situación económica mundial, que repercutirá sobre la economía dominicana, para ser cauto en el gasto, porque la austeridad es la mejor consejera para prevenir déficit presupuestarios familiares que se registrarán a partir de enero.

          Es nuestro deseo que las navidades se celebren en un ambiente de unidad familiar y concordia colectiva. Pero quien debía de poner el primer ejemplo es el presidente de la República, el doctor Leonel Fernández, y lo que hace es provocar problemas políticos y sociales con su anuncio de que tomaría los fondos de la seguridad social para otros fines. El presidente se contradice cuando desea, en el mismo discurso, feliz navidad para todos.

          Otro problema: el doctor Pina Toribio, secretario de Estado de la Presidencia, se destapa con declaraciones desafortunadas para hacer alusión al empresario Juan Hubieres, quien estuvo en huelga de hambre, junto a más de cien choferes, en reclamo de un derecho, que consiste en que a Fenatrano se le permita formar parte de los vehículos del transporte público que alimentarían la línea del Metro. Hubieres levantó la protesta para coger impulso, porque se sabe que no se quedará así.

         El doctor Reynaldo Pared Pérez, presidente del Senado, es un buen tipo y duró meses mediando entre el gobierno y los médicos para que se cristalice el aumento a los galenos, pero se desapoderó de ese rol al entender que “algunas instancias del gobierno no estaban interesadas en atender los reclamos”. La mediación fue asumida por otros senadores y se exploran fuentes de sustentación para un posible incremento salarial, dentro del Proyecto de Presupuesto, Ley de Ingresos y Gastos Públicos. Ojalá y se resuelva el problema.

          Es penoso que, dentro de los problemas propios de las navidades, se sumen otros de tipo social y político, cuando el momento aconseja  tregua política, festividad, unión familiar y concordia nacional.

El Nacional

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