Por Ernesto Guerrero
guerrerocamiloe@gmail.com.-
Cuántas personas van a infectarse con el coronavirus en nuestro país? ¿cuántos morirán? ¿Y cuándo terminara esta epidemia? Todos los países tienen estimaciones y proyecciones matemáticas con diferentes escenarios, sin embargo, aquí salvo la proyección de un economista, todavía no se dispone de esa información.
En consecuencia, la planificación, monitoreo/evaluación de los recursos y estrategias son incompletas.
Todos sabíamos que venía, pero los responsables subestimaron la amenaza y los planes y adquisición de recursos humanos y materiales fueron insuficientes. Contrario a las recomendaciones, no se hacen las pruebas de detección. Se adoptó un protocolo que imposibilita que personas con signos y síntomas puedan acceder a las mismas.
Estamos combatiendo un enemigo invisible, y solo con las pruebas podemos conocer donde está y hacia donde se mueve, de lo contrario seguimos dando “palos a ciega”; La búsqueda de contactos y el aislamiento de los casos y sospechosos no se hicieron con la agresividad que demandaba el momento. Ahora solo nos queda mitigar sus efectos, con medidas de distanciamiento social y para evitar el colapso de los servicios hospitalarios.
El Servicio Nacional de Salud (SNS) aun después de declarada la emergencia y con fondos a su disposición, cayó en sospechosas licitaciones y procedimientos burocráticos, que impidió la adquisición temprana de materiales y equipos de protección para el personal de salud. Igualmente, las ofertas de apoyo y colaboración de otros sectores, han sido desdeñadas y/o condicionadas.
Nuestra epidemia parece seguir la misma tendencia que en España; (40 millones habitantes, mayor población envejeciente, pero mejor sistema de atención)
¿Cuándo terminará? No hay certeza; depende del comportamiento de la población y del propio virus, estimemos otras 8 semanas(tiempo que tomo en Wuhan; China).

