A pesar de lo alta que es la probabilidad de que Hillary Clinton se convierta en la primera mujer en gobernar Estados Unidos, los pronósticos, a un año de las elecciones, son todavía imprevisibles.
Son amplias las posibilidades de que la exsecretaria de Estado, de 68 años, gane la nominación demócrata a sus rivales Bernie Sanders, el senador de Vermont que se define “socialista democrático”, y al exalcalde de Baltimore, Martin O´Malley. Lo que podría suceder en las filas republicanas, un partido que hoy sufre una crisis de identidad, resulta una incógnita.
Se pensaba que el exgobernador de Florida, Jeb Bush, no tendría contrincante, no obstante el lastre familiar, pero no acaba de repuntar en la preferencia electoral.
La gran sorpresa en la contienda ha sido el magnate Donald Trump, quien con un discurso de odio se ha mantenido desde un primer momento en la cúspide. Pero si los republicanos se encuentran y cohesionan sus diferencias no se sabe quién sustituiría a Obama en la Casa Blanca.

