La iniciativa participativa anticorrupción (INPAC) a requerimiento del gobierno destacó la prensa, celebró la semana pasada un interesante encuentro en el hotel Hilton donde se plantearon docenas de recomendaciones al Poder Ejecutivo.
El evento contó con la presencia del presidente Leonel Fernández. Hubo 10 mesas de trabajo pertenecientes al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo, La Unicef y otros organismos.
De los US$18.000 millones de dólares necesarios, estos organismos aportarían US$11.000 millones.
En dicho cónclave, Boby Sendrowtsch destacó que la corrupción no es congénita en los dominicanos, aunque sugirió educar a los pueblos, porque la corrupción no permite el crecimiento. Intervinieron once organismos internacionales, así como de la sociedad civil y el sector privado.
El presidente Fernández expuso en el evento reflexiones sobre la corrupción y se ganó críticas al granel, acusándosele de que había minimizado dicho fenómeno. Entendemos que la oposición, tan útil cuando es constructiva, otra vez se perdió siendo injusta; porque Fernández deslindó el cuadro de la corrupción y analizó en apego irrestricto el concepto; pero olvidó que estamos en República Dominicana, donde se desborda con frecuencia nuestra oposición.
Admitió que somos víctimas de ese fenómeno universal y puso ejemplos de varios actos corruptivos. Consideramos los que estamos de verdad ayudando el proceso democrático y la paz, que debemos tomarle la palabra.
Pero debemos razonar que la oferta de las mencionadas instituciones son más que útiles y nos parece apropiado al respecto decir algo escuetamente en base a nuestras experiencias. La corrupción a diario la violamos consciente o inconscientemente y resulta indispensable algo de historia, aunque no somos funcionarios, pero para crear conciencia; existe corrupción cuando somos víctimas de malos servicios; cuando el comerciante especula con el producto; cuando el chofer abusa del pasaje; cuando el funcionario no cumple con la ley; cuando hay fallos en los servicios jurídicos, médicos, las malas construcciones; los capitales de casinos de que hablaba el presidente Fernández. Además, el mecanismo de seguimiento MESICIC para la corrupción en las Américas contra dicha corrupción. Además, se sostiene que el desarrollo de los pueblos apareja, desgraciadamente, dicha corrupción y la propia delincuencia. Pero hay algo más que resulta inaudito, y es que la mayoría de las críticas mas desbordadas e injustas, las vemos de políticos que fueron gobierno y no evadieron nunca estas indelicadezas corruptivas.
Finalmente, felicito al equipo mocano de fútbol, ganador del campeonato de Liga Mayor. Vendrán más triunfos.

