Las prórrogas que ha solicitado el Ministerio Público para concluir la investigación sobre la quiebra del Banco Peravia comienzan a generar suspicacias. La Fiscalía del Distrito Nacional, que había garantizado que en febrero concluiría el caso, ha vuelto a pedir un plazo de dos meses para presentar cargos contra los imputados.
Se pensaba que con la captura en Venezuela por la Interpol del presidente del Banco, José Luis Santoro, el proceso se aceleraría. Pero a veces se tiene la impresión de que el caso está en una suerte de limbo, habida cuenta de que no se acaba de concluir la investigación sobre la responsabilidad en el caso que se atribuye a los imputados.
Y máxime cuando desde un primer momento se ha sospechado que de la investigación se ha excluido, por supuestas razones políticas, a gente que tendría mucho que aportar para esclarecer las operaciones del banco.
Por lo que se ha visto, solo la Superintendencia de Bancos ha cumplido con la responsabilidad que le correspondía en lo relativo al colapso de la entidad.

