La desobediencia de la población, que tanto ha incidido como una de las causas en el incremento de los casos de coronavirus no justifica los excesos para imponer el orden en que, según las denuncias, han incurrido agentes de la Policía.
Es verdad que los policías han tenido que enfrentar agresiones de irresponsables, pero también se ha caído en abuso, como se ha denunciado, con detenciones de personas a quienes el toque de queda las ha sorprendido en la calle, camino a su residencia.
El malestar que se ha originado ha motivado la sensata intervención del ministro de Interior y Policía, Jesús Vásquez Martínez, quien ha reclamado de los agentes del orden más comprensión en determinados casos para evitar abusos como los denunciados. Que no se malinterprete.
No es tolerancia con los violadores del protocolo sanitario, sino más flexibilidad en casos de fuerza mayor.