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Esta es la historia vertebrada de una empresa estatal depredada. Se trata de Manzanillo, hermosa ensenada ubicada en el extremo noroeste de esta media isla, bordeando la frontera norte que nos separa de Haití. Con un puerto de profundo anclaje, reconstruido a finales de los 80 cuando la producción de guineo en esta región daba esperanzadoras señales de volver a sus orígenes esplendorosos.
El mercado europeo, con sus altas y bajas, estimularon, a la sazón, el relanzamiento de lo que fuera un proyecto altamente productivo.
Empresas bananeras mundialmente acreditadas, entre ellas la United Fruit, volvieron a interesarse en las plantaciones e instalaciones de la estatal La Cruz de Manzanillo.
Sin embargo, a mediados de los 90, se fueron desvaneciendo aquellos sueños renovadores, apagados súbitamente por las restricciones de la Unión Europea, cuyos mercados estaban comprometidos con productores de las Islas Canarias, África y un par de antiguas colonias del viejo continente. Un duro golpe para los productores latinoamericanos, incluyendo por supuesto a los dominicanos.
Estados Unidos defendió exitosamente las disposiciones que afectaban su mercado, dejando de lado a sus vecinos hispanoparlantes. Y Manzanillo sigue ahí, entre manglares y nostalgias, próxima al sur de Miami, principal puerto norteamericano con acceso a Centro América.
El puerto de Manzanillo es una obra con todo el potencial para estimular la producción y las exportaciones
Esta historia comienza en abril de 1945, con el boon de la postguerra. La Grenada Company trajo con ella modernidad, orden y crecimiento en una región deprimida. Hizo provecho de grandes extensiones de tierras propicias para la producción agrícola.
En la sección La Cruz, a cinco kilómetros del poblado de Manzanillo, operaba la sede principal de la próspera industria con sus vastas plantaciones, un moderno puerto, pavimentadas carreteras de acceso, canales de riego, vías ferroviarias, lavadoras, cortadoras, empacadoras, almacenes refrigerados, talleres y oficinas. Esta historia queda inconclusa sin una segunda parte con una propuesta factible y provechosa.

