El senador vocero del Partido de la Liberación (PLD) emitió declaraciones contundentes sobre la designación de la nueva Cámara de Cuentas y las aspiraciones de sus actuales miembros de ser reelegidos por el Senado.
Félix Nova Paulino, representante de la provincia Monseñor Nouel, interpreta el sentir de parte de la población sensata y opinadores públicos autorizados que descalifican a los jueces protagonistas del escándalo de indelicadezas económicas, en la Navidad de 2008, a ocho semanas de ser nombrados. Los aspirantes a ser revalidados por el Senado llegaron a esas posiciones después del despelote de sus antecesores, y para completar un período de dos años recién vencido, en lugar de los renunciantes forzados por el juicio político que inició el Congreso Nacional.
La Cámara de Cuentas es un órgano de extrema importancia en la búsqueda de la aspirada transparencia en el manejo de recursos públicos y debe constituirse en especie de baluarte moral, porque tiene la delicada atribución constitucional de examinar las cuentas generales y particulares de la República, además de informar al Congreso sobre su labor fiscalizadora.
Sus miembros deben ser honestos, pulcros, capaces, inobjetables, auténticos servidores públicos.
Lamentablemente, son designados por la claque politiquera que controla el Poder Legislativo.
El senador de Bonao fue contundente al destacar que en la mayoría de las 158 alcaldías y 229 juntas distritales el clamor popular denuncia corrupción y la Cámara de Cuentas no presentó una sola auditoría concluyente, aunque ellos afirman que practicaron 16 arqueos. Dice el legislador que han cometido más fallas que sus antecesores.
La nación está harta de discusiones estériles para cada decisión, como fue con la nueva Junta Central Electoral.
Ahora conviene un cambio notorio con nueve ciudadanos probos que cumplan verdaderamente las funciones de la Cámara de Cuentas, a no ser que la moral no sea tomada en cuenta.

