La versión de que República Dominicana respaldó una resolución de condena a Venezuela en la Corte Interamericana de Derechos Humanos provocó una fricción entre ambos naciones dado que nuestro país ocupó una curul en ese organismo internacional con el voto favorable de la nación suramericana.
Solamente a través de Petrocaribe, hemos acumulado una deuda con Venezuela que supera los 80 mil millones de pesos, además de que si fuera por ese programa estuviéramos comiéndonos uno con otro, dado los altos precios del petróleo en los mercados internacionales.
Pero al parecer la mayor preocupación del presidente venezolano Hugo Chávez es que los beneficios de Petrocaribe no están llegando a la población sino que se están quedando en manos de intermediarios, algunos de los cuales son desafectos al chavismo.
Alguna autoridad venezolana o dominicana debe dar la cara frente a este problema y explicar qué está pasando, dado que faltando seis meses para las elecciones presidenciales, ese es un punto que no debe quedar con dudas.
Hay que recordar que los dos aspirantes presidenciales con posibilidades reales de ganar los comicios de mayo, Danilo Medina e Hipólito Mejía, no han tenido contacto directo con Chávez. Los asesores de ambos candidatos les han sugerido evitar cualquier encuentro con el presidente venezolano.
Un diplomático venezolano confió durante un compartir que el presidente Chávez estaba preocupado por las denuncias de corrupción contra funcionarios dominicanos, además que no veía que los beneficios de Petrocaribe lleguen a los consumidores.
Esto sin mencionar lo que ha pasado con el programa de asfaltado de las calles del país, que se dice uno de los barcos fue devuelto porque Venezuela supo que la empresa que se beneficiaría con el almacenamiento y procesamiento de la materia prima estafó en una ocasión a Chávez.
Como país, tenemos el problema de que no actuamos con firmeza ante los problemas internacionales y por eso en más de un ocasión tenemos que decir que: donde dije Diego, dije digo.
