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¿Qué queda de los Hermanos Musulmanes 6 años después de caer en desgracia?

¿Qué queda de los Hermanos Musulmanes 6 años después de caer en desgracia?

El Cairo, (EFE).- Seis años después de haber sido apartados del poder por el Ejército egipcio, los Hermanos Musulmanes están perseguidos, exiliados y descabezados, y el Gobierno de Estados Unidos quiere considerarlos una organización terrorista, como son calificados en Egipto.

El 3 de julio de 2013, el entonces ministro de Defensa, Abdelfatah al Sisi, hoy presidente de Egipto, dio un golpe de Estado al hombre que había llevado a la Hermandad a la presidencia un año antes, Mohamed Mursi.

Mursi falleció hace unos días, el 17 de junio, mientras asistía a una vista judicial en uno de los tantos procesos que se le seguían. Su muerte y entierro casi en silencio en Egipto marca el presente de los Hermanos Musulmanes, que pasó de ser el partido más votado del país a una organización terrorista.

DE LA PRESIDENCIA A LA CÁRCEL Y AL EXILIO

Tras el golpe de Estado encabezado por Al Sisi, la mayor parte de los líderes de la hermandad fueron arrestados o huyeron del país, especialmente después de que el grupo fuera declarado terrorista a finales de 2013. Mursi fue detenido antes de que Al Sisi anunciara su derrocamiento y permaneció en la cárcel hasta su muerte.

El exmandatario llegó a ser condenado a penas de cárcel, mientras que el guía espiritual de la cofradía, Mohamed Badia, ha sido sentenciado a muerte y a varias cadenas perpetuas.

“El grupo se ha desintegrado por el encarcelamiento de sus líderes y la huida de otros a países como Catar, Turquía y Reino Unido, pero no ha desaparecido”, señala a Efe el vicedirector del centro de estudios estratégicos gubernamental Al Ahram, Amr Hashim. La hermandad nació en 1928 y sufrió duros golpes en los años 60 y 70, y en menor medida en los 80 y 90.

Localmente sus fuentes de financiación se han visto diezmadas en los pasados años, las autoridades han requisado centenares de negocios y organizaciones benéficas de la hermandad y han congelado los fondos de sus líderes y otras figuras vinculadas a ellos de alguna forma, como el exfutbolista egipcio Mohamed Abu Trika. Para Hashim, “no es correcto decir que la organización está acabada, pero permanece inactiva».

El analista recuerda que los Hermanos Musulmanes consiguieron en 2012 la mayoría de los escaños del Parlamento egipcio y en 2013 la Presidencia, lo cual denota su popularidad, aunque su presencia ha disminuido desde entonces.

“Tras la muerte de Mursi hemos visto la gran cantidad de simpatizantes que tienen”, agrega Hashim. Gran parte de las condolencias llegaron desde el extranjero, de los miembros y seguidores de los Hermanos Musulmanes exiliados, así como de líderes de grupos islamistas gemelos, como el palestino Hamás y el tunecino Al Nahda, así como también del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dirigente del partido islamista AKP .

¿LA HERMANDAD SIGUE SIENDO UNA AMENAZA PARA AL SISI?

Esta semana, Al Sisi aseguró que Egipto ha conseguido “destruir la infraestructura de las organizaciones terroristas” y ha acabado con “las fuerzas del mal y la oscuridad”, término con el que suele referirse de forma indirecta a sus oponentes.

El investigador egipcio del Instituto Universitario Europeo Georges Fahmi dijo a Efe que “las autoridades egipcias piensan que han ganado la batalla contra los Hermanos Musulmanes, pero también saben que es el grupo opositor más organizado, con fuertes conexiones externas, medios de comunicación y, por encima de todo, recursos financieros».

Del mismo modo, el analista del centro Al Ahram considera que la fortaleza de la Hermandad deriva de sus apoyos externos y esto constituye una “amenaza” para Egipto. “El grupo se ha convertido en un instrumento en manos de países y autoridades a cuyos intereses sirve, lo cual se asemeja al terrorismo internacional financiado por otros países”, agrega Hashim.

Al Sisi espera que su homólogo estadounidense, Donald Trump, designe esta organización como terrorista, un movimiento que afectaría considerablemente a sus redes en todo el mundo.

¿ES POSIBLE UNA RECONCILIACIÓN?

La dura represión contra la organización y sus simpatizantes y su proscripción en los medios de comunicación egipcios hacen poco menos que imposible la vuelta de los Hermanos Musulmanes a la vida política en Egipto, pero algunas voces apuntan a que la muerte de Mursi podría abrir la puerta a un acercamiento con el Gobierno.

Fahmi asegura que un ala del grupo ha estado esperando una oferta para llegar a un compromiso con el Gobierno desde 2013. Sin embargo, “el régimen siente que ha ganado la batalla y no tiene la necesidad de hacer ninguna concesión en este momento».

Según el investigador, reivindicar a Mursi como presidente de Egipto era el único punto en común entre los diferentes grupos en el seno de la cofradía, que “no ha formulado una estrategia coherente desde 2013” y ahora “esa falta de estrategia es más evidente que nunca” tras la muerte del líder.

“Un ala intentó usar la violencia, pero falló, lo cual ha dejado al grupo sin estrategia frente al sistema político del Gobierno”, agrega Fahmi, quien detalla que los jóvenes sopesaron la opción de la vía violenta y decidieron que no valía la pena en las circunstancias actuales.
Hashim se muestra convencido de que “la Hermandad quiere una reconciliación con las autoridades, a pesar de que hay miembros de la organización que se muestran contrarios”, pero el propio Al Sisi ha renunciado a cualquier intento de diálogo porque sería considerado una “traición». EFE

El Nacional

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