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¿Qué sigue pasando con las preposiciones?

¿Qué sigue pasando con las preposiciones?

Nuestro distinguido poeta y escritor Tony Raful escribió: “Lo importante es el sentido, la capacidad de Peña Gómez para no jugar a la politiquería, para saber y darse cuenta cuáles roles tenían que desempeñar los organismos y cómo se debían dilucidar o proponer ideas”. (Tony Raful, Ahora que Peña no está, ¿dónde podremos ir? Listín Diario, 28/10/08).

Por una cuestión de economía, generada a su vez por la ley del menor esfuerzo, que es común a  todas las lenguas, en muchos países latinoamericanos el lenguaje coloquial ha despojado a darse cuenta y a otras expresiones de la preposición natural que debe acompañarla, que en este caso es la preposición de, de donde tendríamos “…y darse cuenta de cuáles roles…”.   

Más adelante en el mismo artículo Raful escribe: “…que vendría (el “Presidium”) a suplir la ausencia de deliberaciones críticas procedentes de la inteligencia política que escaseaba o tenía problemas en el “gigantismo” que adolecían las nuevas estructuras”.

En este ejemplo (ver padecer en Pérez Peña) el verbo es adolecer, que es intransitivo, por lo que debe estar acompañado de la preposición de, de donde tendríamos “el gigantismo de que adolecían las nuevas estructuras”.

4.-El editorialista escribió: …y la pobre calidad de los servicios educativos y sanitarios podría explicarse a partir de la tendencia de nuestros políticos de hacer grandes inversiones…”. (Periódico Hoy, 24/1008).

Aquí la preposición debe ser a, no de, pues la expresión en el infinitivo es  “Tener tendencia a”.

5.-El periodista escribió: “Lo digo porque desde hace mucho se viene hablando de la necesidad de que se produzca una Ley Sustantiva que se corresponda en el ámbito político al desarrollo social y económico del país”. (Orlando Gil, Listín Diario, 20/10/08).

La expresión en el infinitivo es “Corresponderse con”, de donde la oración debió ser “…una Ley Sustantiva que se corresponda…con el desarrollo social…”.

6.-El articulista escribió: “Sin embargo, hay que insistir una vez más que esa fue lamentable ausencia”. (Julio Brea Franco, Lo que sobra, lo que falta. Periódico Hoy).

La expresión en el infinitivo es “Insistir en”, por lo que la oración debió ser: “…hay que insistir una vez más en que esa fue…”.

7.-El editorialista escribió: “Ni siquiera el Estado…parece (estar) en capacidad para hacer que los actores…”. (Periódico Hoy, 23/10/08).

La expresión en el infinitivo es “Estar en capacidad de”, por lo que la oración debió ser: “Ni siquiera el Estado…parece (estar) en capacidad de hacer que los actores…”.

8.-El editorialista escribió: “…e insistir en orientar a la población sobre la forma de evitar el contagio con estas enfermedades…” (Periódico Hoy, 22/10/08).

Se habla del “contagio de una enfermedad” (El contagio de la peste) o del contagio de algo (El contagio de la risa), por lo que más arriba la oración debió ser: “…forma de evitar el contagio de estas enfermedades…”.

9.-El 29 de octubre de 2008 el editorialista del Periódico Hoy escribió: “…hay que considerar que no todos los haitianos vienen al país a delinquir y, por tanto, no deben pagar los crímenes de sus compatriotas”.

Hablando con propiedad, “uno paga un crimen” o “paga para que se cometa un crimen” (le entrega dinero a alguien para que cometa un crimen)  y “uno paga por un crimen” (uno es castigado por haber cometido un crimen), por lo que la oración anterior debió ser: “…y, por tanto, no deben pagar por los crímenes de sus compatriotas”. 

10.-El célebre abogado escribió: “Hipólito Mejía no preservó el Baninter porque su objetivo estuvo guiado de un odio personal y venganza contra…”. (Vinicio Castillo Semán, Una burla que nace de la impunidad. Listín Diario, 30/10/08).

Las expresiones con el verbo guiar siempre llevan la preposición por (guiarse por, dejarse guiar por, estar guiado por, etc.).

En otra parte del mismo artículo nuestro abogado escribió: “El gobierno norteamericano, aún en medio de la emergencia de la crisis, se cuidó mucho de buscar, mediante ley, la autorización de comprometer los dineros del público…”.

A cualquier hispanoparlante el sustantivo autorización seguido de la preposición de debe sonarle raro: se busca, se tiene, se quiere, etc. autorización para, no de.

Continúa en el susodicho artículo el Dr. Castillo Semán y escribe: “…en esa dependencia (la Oficina Regional del Banco Central en Santiago) se pudo observar la aplicación de un procedimiento distinto por el aplicado en la sede principal del BCRD…”

Creo que lo que en realidad quiso decir el Dr. Castillo Semán más arriba fue “un procedimiento distinto al aplicado…”.

Finalmente, el Dr. Castilló Semán escribió en el mismo artículo: “…en un inútil y vano esfuerzo de resucitar artificialmente…”.  

En la expresión más arriba subrayada, el sustantivo esfuerzo debe estar seguido por la preposición por, no de.

Como no deseo cansar al lector me contentaré con los ejemplos antes citados, pero pueden encontrarse muchos, muchísimos más en nuestra prensa diaria y en los libros de un considerable número de nuestros autores.

Ojalá que aquellos que tengan la oportunidad de leer este pequeño trabajo le pongan un poco más de atención a este asunto.

El Nacional

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