Opinión

QUINTAESENCIA

QUINTAESENCIA

Mateo Morrison

El poeta Mateo Morrison es un hombre feliz. Siempre lo ha sido. Nunca se ha preocupado por acumular bienes materiales. Y no los ha necesitado en abundancia. Vive con la sencillez del que conoce lo trascendente. Por eso posee una riqueza eterna y a prueba de polillas. La mantiene en el espíritu, en su don de gente y en su permanente preocupación por servir a su pueblo.

La sonora carcajada de Mateo Morrison, que lo hace cerrar los ojos y estremecer el cuerpo, habla de un espíritu libre, bueno y noble. Ese estado de profunda alegría le brota con facilidad. Basta un buen chiste, una observación perspicaz o una ocurrencia inteligente. Él vive poéticamente el mundo.

Los que conocemos a Mateo Morrison amamos la espontaneidad, la limpieza de prejuicios y la fraternidad que exhibe. Sabe darse por entero. Es mentor de generaciones de poetas.

Ningún buen lector desconoce los poemas, siempre sencillos y profundos, de Morrison. Son como los del inconmensurable José Martí. Sorprenden por su transparencia y agitan por su contenido. Asaltan el alma con un decir de siglos y con una novedad en cada verso. Las metáforas nacen con alas de mariposas. Maneja los tropos literarios con alma de niño y conciencia de hombre. Poesía I; Visiones del transeúnte; Aniversario del dolor; Visiones del amoroso ente son pruebas fehacientes de su universo poético.

 Tampoco podemos olvidar su prosa ensayística ni su narrativa. Son muchos los títulos que este trabajador incansable de la cultura viene pariendo. La cultura en los barrios I y II; Hacia una radiografía de la cultura dominicana contemporánea; Pablo Neruda entre nosotros; Un silencio que camina son algunos de esos textos.

Juan Bosch, con su ojo avizor, dijo: “… Y esas seis mujeres poetas que irrumpieron así de pronto, como si salieran del fondo de la tierra ya parida de flores, fueron hasta un grado muy importante, una obra de Mateo Morrison: por eso cuando hablaba aquí, y yo lo oía hablar, me decía a mí mismo que Mateo no solamente es un ciudadano ejemplar, y un poeta excelente, sino también un formador de poetas que sabe lo que está haciendo, que conoce la técnica de afinar el instrumento humano que trae a la tierra la capacidad de producir esas melodías significativas que se llaman versos.”

Mateo Morrison tiene ideas muy claras sobre su oficio. Dice: “Pienso que la poesía juega un papel extraordinario. La he definido de diversas formas en cada etapa de mi vida. Ahora la veo como una necesidad espiritual. En un mundo como el nuestro creo que ésta tiene mucho que hacer. Es un espacio para el fortalecimiento del espíritu, y para la solidaridad, como lo ha sido siempre. Para mí, si algo existe de coherencia en la vida, solo puede encontrarse en los senderos de la poesía; sin ella todo sería árido.”

El Premio Nacional de Literatura es el galardón más importante del país. Mateo Morrison lo acaba de ganar. Bien hecho. Congratulaciones, poeta y amigo de siempre.

El Nacional

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