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Quique Antún: sin planificación, la República Dominicana seguirá atrapada en la improvisación

Quique Antún: sin planificación, la República Dominicana seguirá atrapada en la improvisación

Santo Domingo.- El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle (Quique), afirmó que el desarrollo de una nación no es fruto del azar ni de decisiones tomadas al impulso del momento, sino del resultado de una planificación responsable que piense tanto en el presente como en el futuro, estableciendo con claridad las verdaderas prioridades nacionales.

En ese sentido, sostuvo que las sociedades que logran avanzar de manera sostenida son aquellas que colocan la planificación en el centro de su acción pública y privada, convirtiéndola en una guía permanente de sus políticas y decisiones estratégicas.

Sin embargo, advirtió que en la República Dominicana persiste una práctica que frena el progreso, agregando que con frecuencia “seguimos atrapados entre dos males que limitan nuestro desarrollo: la improvisación y la confusión entre lo necesario y lo verdaderamente prioritario”.

Antún Batlle (Quique), afirmó que el desarrollo de una nación no es fruto del azar ni de decisiones tomadas al impulso

Quique Antún subrayó que planificar no es un lujo burocrático ni un simple ejercicio técnico, sino un auténtico acto de responsabilidad con el presente y con las generaciones futuras. Planificar implica definir metas claras, establecer prioridades y asignar recursos de manera coherente, que siempre son escasos.

Por el contrario, señaló que la improvisación suele surgir de la presión política, del afán de resultados inmediatos o de la ausencia de visión de largo plazo, y sus consecuencias son recurrentes: obras inconclusas, programas que no perduran y un uso ineficiente del dinero público.

“El país ofrece numerosos ejemplos de decisiones tomadas sin planificación”, afirmó Quique Antún, al citar proyectos iniciados sin estudios suficientes, cambios constantes de rumbo en políticas públicas y soluciones de emergencia permanentes.

Esta cultura de la improvisación genera desconfianza, eleva los costos y, lo más grave, impide construir bases sólidas para un desarrollo sostenible.

A este problema se suma otro igualmente dañino: la confusión entre lo necesario y lo prioritario. Reconoció que en una nación con múltiples carencias muchas cosas son necesarias, pero advirtió que no todo puede hacerse al mismo tiempo.

Priorizar implica escoger, y escoger exige criterios claros basados en el bien común, no en la conveniencia política del momento”, enfatizó. Cuando los recursos se destinan a lo visible y no a lo esencial, puede obtenerse aplauso inmediato, pero se compromete el futuro del país.

El dirigente reformista indicó como ejemplo que es necesario inaugurar obras, pero es prioritario garantizar una educación de calidad, un sistema de salud eficiente, seguridad jurídica e instituciones fuertes.

“De igual modo, es necesario mejorar caminos y edificaciones, pero es prioritario asegurar su mantenimiento, su utilidad real y su integración a un plan nacional de desarrollo”, apuntó.

Antún Batlle advirtió que, sin planificación, incluso las acciones bien intencionadas terminan siendo ineficaces o insostenibles. Por ello, afirmó que avanzar como nación requiere un cambio profundo de mentalidad.

“Debemos pasar de la cultura del ‘resolver’ a la cultura del ‘prever’; del anuncio espectacular a la política pública seria y evaluable; del corto plazo al compromiso con las próximas generaciones”, sostuvo.

Finalmente, señaló que la planificación no elimina los imprevistos, pero sí reduce sus impactos y evita que la improvisación se convierta en norma. “La República Dominicana tiene talento, recursos y oportunidades. Lo que necesita con urgencia es ordenar esfuerzos, definir prioridades y actuar con coherencia y continuidad. Solo así dejaremos de caminar a trompicones y comenzaremos a avanzar con rumbo firme hacia un desarrollo más justo y sostenible”, concluyó.

El Nacional

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