Página Dos

RADAR

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El Ayuntamiento del Distrito Nacional y la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet) han vuelto a enfrentar el pandemonio en que negocios ambulantes han convertido la célebre Duarte con París. No ha debido permitirse que el entorno de la intersección de ambas vías alcanzara unos niveles de arrabalización que ya no se pueden enfrentar sin dejar lesiones sociales. Entre los muchos negocios ambulantes  hay algunos, como resultado de la permisividad y el desorden, con una considerable inversión. Pero el espectáculo de la zona es espantoso. Aparte de la arrabalización y la suciedad, el transporte es un verdadero martirio. ¡Y a pie ni se diga! Si las autoridades están decididas a rescatar el espacio no pueden andarse con medias tintas, aunque deben evitarse los atropellos. La zona no puede operar como si se tratara de un mercado de pulgas. La Duarte con París hace tiempo que ha debido ser rescatada y adecentada. Intereses económicos o políticos no deben interferir con la tarea que se han propuesto las autoridades para devolver el espacio a la ciudadanía. Las calles y las aceras tienen que despejarse para que transiten peatones y conductores, y por tanto no pueden estar ocupadas por vendedores.

Negocio que crece

Un informe del Centro de Exportación e Inversión da cuenta de que en 2011 la comercialización de chatarras alcanzó 173.6 millones de dólares. El monto es asombroso de tomarse en cuenta que se trata de dividendos por las exportaciones de desperdicios de hierro, acero y de otros metales. A la capacidad de aprovechar los mercados se une la gran cantidad de metales que se desechan en este país, que para  sorpresa no cuenta con una minería muy desarrollada. El organismo oficial tiene bien clara la cuenta: de 2005 a 2011 se han obtenido 578.02 millones de dólares por la exportación de desperdicios de hierro, acero, cobre, aluminio y otros metales. China, Corea del Sur, Tailandia, Bangladesh, Malasia, Indonesia y los Emiratos Arabes no han sido los únicos compradores de chatarras a República Dominicana. También, según el organismo oficial, Francia, Ucrania, Brasil, Estados Unidos, Italia, Alemania, Inglaterra y otros países. O sea, que en materia de chatarras el país es una potencia.

El Nacional

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