Preocupa a la comunidad internacional la dificultad que ha confrontado el presidente de Haití, Michel Martelly, en conformar un nuevo gobierno debido a que el Parlamento, controlado por el partido Inité, del ex mandatario René Preval, rechaza los candidatos a primer ministro, presentados por el Ejecutivo. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha reclamado resolver el problema, para iniciar el Plan de Recuperación que se ha diseñado para el devastado Haití. La cancillería dominicana ha advertido que no reanudará los trabajos de la comisión bi nacional hasta que en Haití se escoja un primer ministro. La oposición culpa al Gobierno al atribuirle poco interés en conformar el nuevo gobierno, pero el Parlamento ha rechazado a todos los candidatos presentados por Martelly. Mientras tanto, el pueblo haitiano sufre mayores penurias y la comunidad internacional niega recursos hasta que esa crisis quede conjurada. Sería algo más que otra catástrofe que intereses políticos y fácticos haitianos frustren mediante artilugios la posibilidad de que el presidente Martelly pueda conformar un gobierno que destrabe los recursos que la comunidad internacional hoy retiene bajo el argumento de que en ese país nadie gobierna.
Trato igual para todos
Dirigentes de algunas de las muchas asociaciones de derechos humanos ya se habrán pronunciado sobre el asesinato de un niño de dos años y las heridas graves causadas a su hermanito de seis años por narcotraficantes, en Los Alcarrizos. Si por alguna razón, quienes asesinaron a ese infante caen abatidos en algún enfrentamiento con

