La persistente lluvia no pudo dañar la fiesta del Desfile Dominicano de Nueva York que congregó a lo largo de la Sexta avenida a miles de nativos residentes en esa urbe, que disfrutaron a más no poder de la celebración de la fiesta nacional. Fue esa la trigésima edición del desfile que esta vez fue dedicado al senador estatal de origen dominicano Adriano Espaillat y al empresario Cirilo Moronta. El alcalde, Michael Bloomberg, cortó la cinta que dejó abierto el desfile en el que participaron más de 50 carrozas. La ocasión es propicia para resaltar el trascendente aporte de la comunidad dominicana en Estados Unidos a la economía nacional por vía de las remesas que envían a los suyos, que junto a las de otras comunidades en el exterior supera los tres mil millones de dólares. Más del 90 por ciento de las bodegas que operan en Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Boston son regenteadas por dominicanos, lo que demuestra el empuje y la capacidad de trabajo de esa diáspora.
Lo mismo De siempre
El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Mateo Aquino Febrillet, ruega a los profesores de esa academia iniciar docencia pese a la deuda de 20 millones pendiente con los académicos que impartieron el curso de verano, por lo que esa academia comienza con mal pie. A pesar de que el Gobierno adelantó 15 millones de pesos y que hubo la promesa de entregar una cantidad similar, el bendito curso de verano trae de nuevo problema porque nunca aparecen los fondos para financiarlo, aun cuando los estudiantes también aportan una cuota. Como una cosa no tiene que ver con la otra, los profesores están compelidos a iniciar docencia, pues, puede decirse que ese curso de verano constituye una entrada extra y no el calendario regular por el que cobran todos los meses. Para evitar mayores problemas, el Gobierno debería entregar la segunda partida de 15 millones de pesos, pero eso sí, si ese curso no se puede impartir, que no se imparta. Y ya.

