Loma Miranda
Papa caliente
Mientras la comisión del Senado que preside Rafael Calderón se propone otro descenso para observar el impacto medioambiental de las operaciones de la Falconbridge, 157 sacerdotes, encabezados por el obispo de La Vega, monseñor Antonio Camilo, irrumpieron en la sala de sesiones de la Cámara Alta para reclamar, sin más dilaciones, la conversión de Loma Miranda en parque nacional. Una visita sorpresiva, que no hubo más que recibir, incluso con las mejores muestras de cortesía.
El caso evidencia la determinación de los religiosos de luchar por la preservación de un área frente a las aparentes intenciones de los legisladores y el Gobierno de aprovechar la explotación de los recursos que persigue la minera Falcondo. Monseñor Camilo, en una improvisada rueda de prensa en la que participaron incluso algunos senadores, recordó a los congresistas “que ellos también son seres humanos y que deben pronunciarse y poner su granito de arena en defensa de los recursos naturales”.
La intervención de los religiosos complica más la decisión en torno a una zona que el 1 de octubre de 2013 fue declarada parque nacional por la Cámara de Diputados. Desde entonces, los senadores no han sabido qué hacer con el proyecto.

