Por las reservas expresadas por el presidente hondureño habrá que esperar hasta el último momento para ver si acepta el salvoconducto que le permitirá exiliarse, aunque sea por unos días, en República Dominicana. Rasel Tomé, portavoz del gobernante, anunció que éste viajaría a Santo Domingo si se dan las condiciones. También se ha dicho que su salida hacia el país sería sólo como escala para radicarse en México. Tras el pacto entre el presidente Leonel Fernández y el entrante gobernante hondureño Porfirio Lobo se dio como un hecho que Zelaya endosaba el arreglo para exiliarse con familiares y colaboradores en este país. Así lo manifestó incluso el mandatario dominicano. Pero los condicionamientos que han surgido, aunque no se especificaron, sugieren que habrá que esperar hasta el miércoles para saber si en realidad Zelaya acatará el pacto que legitima el golpe en su contra. El todavía presidente legítimo de Honduras está refugiado desde el 21 de septiembre en la embajada de Brasil en Tegucigalpa. Lobo ha anunciado que como parte de un plan de reconciliación nacional indultará a todos los participantes en el golpe de Estado del 28 de junio de 2009. Pero los únicos beneficiados con la amnistía son los golpistas.
Celso en la vía
Por más claro que esté con las medidas que se necesitan para superar la crisis eléctrica, la deficiencia en el servicio se erige en el principal desafío para el licenciado Celso Marranzini. Cierto es que el administrador de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) no es un mago que pueda sacar energía de la copa de un sombrero, pero se esperaba que tras su designación contaría al menos con el apoyo oficial para enfrentar el problema. No ha sido así, y Marranzini ha tenido que conformarse con una todavía tímida racionalidad de los gastos financieros y administrativos. Su afirmación de que los gastos se han reducido en 59 millones de pesos mensuales representa un logro importante. Sin embargo, no se sabe qué le impide someter a la empresa a los fuertes ajustes que plantea para enfrentar los retos y salir airosa en materia de mejorar la calidad del servicio eléctrico. Máxime cuando reconoce que parte del problema de la CDEEE está en el exceso de gastos.

