La rápida asistencia alimenticia de la misión dominicana y el sistema que se empleó para distribuir las raciones contribuyó a evitar lo que pudo ser un estallido social en los primeros días del terremoto en Haití. Cuando Estados Unidos y otras naciones vinieron a llegar hace tiempo que los Comedores Económicos y las demás entidades que integraban la avanzada dominicana habían repartido miles de fundas de agua y de raciones entre los damnificados. Los propios haitianos reconocían la labor al corear la consigna dominicanos sí, americanos no. Pero tan importante como la enaltecedora labor es el detallado informe que ha rendido el administrador de los Comedores Económicos, licenciado Nicolás Calderón, sobre la cantidad y el costo de las raciones distribuidas desde el 13 al 31 de enero. El informe indica que se repartieron 1,527, 812 raciones alimenticias, más igual cantidad de fundas de agua por un costo de alrededor de 60 millones de pesos. La transparencia corona la inestimable sensibilidad, eficiencia y solidaridad labor de asistencia con las víctimas del devastador terremoto en Haití. Los Comedores Económicos no sólo llegaron distribuyendo comida, sino con un saludable control de los gastos en que se incurría.
Celso y las Edes
Más que plantearse la privatización de las Edes, sería más saludable que el licenciado Celso Marranzini abogara por una mayor eficiencia de esas empresas. Si bien es cierto que al menos Edesur y Ede-Este han mejorado bastante, bajo el actual esquema pueden todavía alcanzar niveles más elevados de eficiencia. Bastaría con una total despolitización de sus operaciones, que se supone es lo mismo que haría el sector privado. Pero si ha de privatizarse un área del complejo sector eléctrico no deben ser únicamente las Edes, sino todos los que intervienen en la producción, transmisión y distribución del servicio. Pero el vicepresidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) sabe las consecuencias que la decisión tendría para los consumidores. Si las Edes son bien administradas, que es por lo que se tiene que velar, no representan ningún problema. Si no lo son, entonces hay que velar para que lo sean, que es lo que se necesita.

