Malestar en Policía.-
El malestar no ha tardado en asomar sobre el aumento de sueldo que el director de la Policía, Nelson Rafael Peguero Paredes, ha calificado de histórico.
Los pensionados, contratados y asimilados se quejan de que los han dejado fuera, pero otros aducen que con la supresión del incentivo y el especialismo los ingresos, pese al aumento, se han reducido.
Por patrullar un raso ganará 16,500 pesos mensuales, mucho más que un investigador de crímenes y delitos incluso de alta de tecnología. Se dirá que como quiera es un quintal, pero ese no es el caso.
La realidad es, al menos hasta donde se percibe, que el ajuste privilegió a unos e ignoró a otros, además de suprimir los incentivos y otros beneficios que recibían los agentes por sus servicios. Los policías estudian y se especializan tanto para prestar un servicio más eficiente como para ganar más dinero.
Pero los aumentos no valoraron ese detalle. El reperpero en unos agentes que de un tiempo a esta parte se han puesto de lo más sensible es para que se tome en cuenta.

