Alarmante
Es para que las autoridades se interroguen sobre las causas por las cuales se ha incrementado de manera tan significativa la población carcelaria. El grito de alarma sobre el desbordamiento de los recintos carcelarios lo han dado nada más que el procurador general de la República y el fiscal del Distrito Nacional, licenciados Radhamés Jiménez Peña y Alejandro Moscoso. Con una criminalidad y delincuencia en aumento es normal el crecimiento de las detenciones y sometimientos. Pero una sobrepoblación carcelaria de un 200 por ciento, como admiten las autoridades, es más que alarmante. De entrada se sabe que la respuesta no está en la construcción de nuevas instalaciones, sino en descongestionarlas y, sobre todo, prevenir las causas por las cuales la gente termina bajos rejas. El incremento de la población carcelaria representa más gastos que el Gobierno pudiera destinar para programas de desarrollo humano. En la respuesta no se puede obviar ningún elemento.
No hay más que esperar
Conforme a aclaración del senador Wilton Guerrero no hay más que esperar sobre la supuesta investigación de la que sería objeto en Estados Unidos su colega por San Pedro de Macorís.
Al desaprobar la intervención en las pesquisas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el legislador de esa organización por Peravia explicó que el Senado tuvo que dejar sobre la mesa el caso de Alejandro Williams.
Guerrero encabezó una comisión designada por el Senado para determinar si en verdad el senador peledeísta por San Pedro de Macorís era investigado sobre un alegado fraude en Estados Unidos.
Al pedir la colaboración del departamento de asuntos políticos de la embajada estadounidense en torno a la denuncia, el senador dijo que en la sede ni afirmaron ni negaron las informaciones al respecto.
Según el senador Guerrero, en la sede diplomática le respondieron que no es su norma dar información en el caso de que hubiera un proceso de investigación en curso sobre Williams. Que se haya aplacado no significa que el caso esté olvidado, y menos después de las revelaciones del senador de Peravia.
Aunque el legislador lo ha negado, pero de acuerdo a versiones periodísticas se le investiga por un supuesto fraude al Medicaid y por evasión de impuestos. Aún sea parte de su norma el silencio al respecto de la embajada estadounidense se presta a suspicacia.

