NUEVA YORK. El torrencial aguacero en el desfile de los dominicanos en Manhattan sirvió para derribar el mito existente desde la revolución de abril del 1965, de que los dominicanos no salen a la calle cuando llueve.
Las lluvias no impidieron que miles de quisqueyanos salieran a disfrutar de la música, el folclor de su tradicional Parada.
En su 30 aniversario, el desfile fue amenizado por 53 carrozas y más de 80 grupos, entre ellos danza folklórica, comparsas del carnaval criollo, bandas de música, y estuvo encabezado por Nelson Peña; el alcalde Micheal Bloomberg; el Gran Mariscal, Víctor Méndez Capellán; el cónsul Rafael Evans, Arturo Pichardo y Manuel Pereyo, Padrinos de Honor, el Senador Adriano Espaillat, entre otras autoridades de la ciudad.
Nelson Peña, presidente del desfile, emocionado expresó que la lluvia ha sido bendita, porque ha venido mucha gente, y con este desfile buscamos resaltar los valores culturales y sociales del dominicano, su idiosincrasia y su folclor, así como sus aportes a esta nación.
Entre las carrozas y comparsas que desfilaron bajo agua por la avenida Las Américas de Manhattan, según la evaluación de los jueces la representada por Café Induban (Café Santo Domingo) fue la carroza que obtuvo el primer lugar, por sus vistosos colores y la remembranza al estilo campesino que hizo a los dominicanos presentes transportarse hasta su patria.
Como de costumbres los diablos cojuelos llenaron de energía todo el trayecto del desfile.

