La oposición venezolana no está en firmar sin analizar con el mayor detenimiento el pacto para aceptar los resultados de las elecciones del 6 de diciembre que propuso la misión de observadores de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), que encabeza el expresidente dominicano Leonel Fernández.
El Gobierno acogió de inmediato la propuesta, pero la Mesa de la Unidad Democrática lo evaluará, aunque insiste en sus exigencias para unos comicios transparentes.
Como no se trata de un documento cerrado, sino de un borrador, está sujeto a modificaciones.
Es posible que la oposición rehúse la suscripción, aunque diga que no está cerrada al diálogo, por el recelo con la misión de países que son aliados del Gobierno de Nicolás Maduro, que rechazó observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea.
La advertencia de las fuerzas opositoras de que no aceptará imposiciones ni claudicará en sus posiciones lo dice todo.

