Moscú. EFE. Un icono con la imagen del dictador soviético Iosif Stalin, educado en un seminario georgiano, tuvo que ser retirado de una iglesia moscovita tras provocar el rechazo popular.
«Lo hemos tenido que devolver a la persona que lo cedió al templo debido al escándalo que se organizó», aseguró hoy a Efe una de las empleadas de la pequeña Iglesia de San Nicolás, que se encuentra a unos pocos cientos de metros del Kremlin.
La presencia de la imagen de Stalin con su inseparable uniforme militar y botas altas acompañado por la Santa Matrona Níkonova de Moscú fue denunciada por el diario ruso «Moskovsky Komsomolets» (MK), que la calificó de nuevo intento de rehabilitar la figura del tirano y sus crueles métodos de gobierno.
«Los moscovitas rezan por Stalin», titulaba el diario sensacionalista en su edición del jueves, mientras en páginas interiores describió al dirigente soviético como «uno de los gobernantes más sangrientos de la historia de Rusia».
El icono muestra el histórico encuentro que, según la leyenda, tuvo lugar entre la Santa Matrona y el máximo dirigente soviético en 1941 tras la invasión de la Unión Soviética por el Ejército alemán.
Supuestamente, aunque la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR) lo niega, Stalin se decidió a hablar con la monja, que era ciega y fue santificada en 1998, en busca de consejo sobre si debía permanecer en Moscú ante el imparable avance de las tropas hitlerianas. La santa recomendó a Stalin que permaneciera en la capital, ya que de lo contrario ésta caería en manos del invasor, consejo que él habría seguido al pie de la letra.
«Deje que todos se vayan de Moscú y usted quédese», podría haber aconsejado la Matrona al dictador, consejo que a la postre sería crucial en la victoria sobre Hitler.
Además, la monja podría haber profetizado la victoria del Ejército Rojo sobre el Nazi en la Segunda Guerra Mundial, lo que ha sido negado rotundamente por los historiadores.
«El gallo rojo derrotará al gallo negro», predijo entonces la monja.

