Podría alegarse que con su propuesta de un nuevo plan migratorio, la Mesa Nacional para las Migraciones y los Refugiados en República Dominicana (Menamird) no perdía absolutamente nada en caso de rechazarse. Pero no es así. La imagen de la entidad ha quedado chamuscada al presentar una fórmula que sabe muy bien que sería rechazada de antemano.
Y no por los reales o supuestos resentimientos de determinados sectores contra la inmigración haitiana, sino porque el nuevo plan que propone no se corresponde con la realidad.
Si como dice hay más de 200 mil haitianos excluidos del Plan de Regularización de Extranjeros, Menamird debe exigir entonces que se cumpla a cabalidad con el proyecto.
En las condiciones actuales no es posible que las autoridades se aboquen a otro plan para beneficiar a inmigrantes haitianos. De manera que, por razones lógicas, el rechazo que ha encontrado la propuesta era más que previsible.

