República Dominicana fue el país que más se benefició de la ayuda para remediar los daños del terremoto en Haití. Tras la catástrofe, el presidente René Preval quedó inerte, y Leonel emergió como el emperador de toda la isla. «A mal de muchos, remedio de pocos». Los vuelos, las visitas, las compras, todo se hizo desde aquí y nuestro PBI creció ese año de manera excepcional.
Leonel, borró la frontera, y según ENI 2012, uno de cada tres inmigrantes entraron después de esa fecha. De la misma manera, se presentó como líder en todos los foros para movilizar y canalizar la ayuda internacional. Hasta sus socios libios llegaron para colaborar. Organizó dos grandes eventos, el primero en el hotel Santo Domingo, y el segundo en el Hard Rock.
Se asoció al Primer Ministro «Bellerive» y luego al Presidente Martelly para conseguir parte de la ayuda para reconstruir Haití, particularmente los fondos de Petrocaribe. Las empresas de su «hijo putativo» y no las dominicanas que ya trabajaban allí (caso Estrella) fueron los principales.
Cuando la comunidad internacional mostró dudas sobre las verdaderas intenciones de esta apasionada y «desinteresada» gestión, invirtió 30 millones de dólares del presupuesto nacional, para que Félix Bautista construyera las edificaciones de la Universidad Roi Cristophe, localizada en la Limonada (Cabo Haitiano) a más de 200 kms de Puerto Príncipe. inaugurada en enero del 2012, pero no entró en servicio sino hasta 2014, entre otras cosas por fallas de construcciones que ocasionaron problemas de grietas y filtraciones.
Cuando todavía, no nos recuperamos de las cifras estratosféricas que se llevan los corruptos, sale de nuevo a la palestra, nuestro «Félix». Esta vez, acusado por el gobierno de EU de malversación de fondos en Haití. Lo que realmente desconcierta es que mucha gente, todavía cree que Leonel esta fuera de esta maraña.
Es una pena que sean otros países quienes tengan que impartir la justicia que por mucho tiempo le ha sido denegada a este sumiso y aporreado pueblo. Concomitantemente con la impunidad, el líder, seguirá en las calles, cautivando a las masas con su verbo multilingüe y florido en espera que la universidad en Haití, designe una cátedra con su nombre, al igual como lo hicieron los jordanos.

