Los libros ¡Nunca te rindas! y Nacimos para ser gigantes, tienen como objetivos fundamentales, contribuir, a que cada persona desarrolle sus grandes potencialidades internas, hasta alcanzar una excelencia mental y espiritual, que le permita elevar su autoestima a los niveles de quererse así mismo, entender, tolerar, amar y respetar a los demás, y propiciar la construcción de la paz, la felicidad, el orden, la honestidad, la sinceridad, al igual que el cumplimiento de reglas y normas y la felicidad que anhelamos.
¡Unca te rindas! presenta las herramientas que contribuirán a descubrir que podemos ser mejores sin dañar a nadie, siendo nosotros mejores cada día, para superar las debilidades que nos impiden una sana convivencia, no solamente con nuestra pareja y familiares, sino con los amigos, nuestros compañeros de estudio o de trabajo y con todos los demás estratos de la sociedad.
Este libro nos enseña a entender que, en todo el proceso de nuestra vida, de manera real y objetiva, sólo existe el hoy y ahora, que del pasado debemos recordar sus enseñanzas y para el futuro forjar compromisos, por lo que debemos aprovechar cada instante, para avanzar hacia la o las metas deseadas; que debemos sacarle ventajas a las crisis convirtiéndolas en oportunidades; que debemos ser críticos, pero partiendo de nosotros mismos, para, con nuestro ejemplo de vida, construir el grado de autoridad moral, que nos permita influir en los demás. Jamás (es un gran propósito de esta obra) debemos pedir lo que no damos.
El que quiere recibir, primero debe dar; el que quiere que lo respeten, primero debe de respetar. En fin, entender que todo cuanto anhelamos, se puede construir, pero a partir de nosotros mismos.
La otra obra
Nacimos para ser gigantes divide la sociedad, en términos de conducta, en dos grandes grupos: a) los que viven para amar y construir (de manera crítica, responsable y objetiva) un mundo mejor, en base al cumplimiento de los deberes cívicos, éticos y morales que deben regir, en todas las circunstancias, tanto a los individuos en particular, como a las instituciones públicas y privadas, en sentido general, a los fines de que todos podamos disfrutar de la justicia y equidad necesaria, estos son los gigantes y; b).
Los que viven para odiar y destruir todo lo que esté a su alcance, los incumplidores y violadores de toda norma ética y moral sin importarles el daño que puedan ocasionar con sus acciones, estos son los Enanos.
Esta es una obra que nos interconecta con nuestra pareja, nuestros hijos y toda la sociedad y, sobre todo, rompe el sentido de individualismo que hemos vivido, por siglos; que nos demuestra que las personas somos eslabones y complementos uno del otro; que nadie nace físicamente sólo, ya que uno es hijo de dos y, al nacer, alguien ayuda al parto, sino podemos morir, pero que también, al morir nadie va solo al cementerio, lo llevan; que todo cuanto comemos, vestimos, usamos lo producen los demás; cuando nos enfermamos alguien nos lleva al médico, nos recibe un camillero, luego una enfermera o un médico; las medicinas que nos administran la recibimos de un vendedor, que se la pudo comprar a otro, quien, a su vez se la compró al fabricante.
Pero que el fabricante todo lo que utiliza, para producir la medicina, se lo compró a otros también, desde la materia prima, hasta los instrumentos de producción más sofisticados, etc.
Todo esto significa que dependemos de los demás, por eso debemos amar y respetar a todos nuestro semejantes.
Ciertamente, estos dos libros descubren en nosotros los valores, la fuerza y el poder que llevamos dentro.
Nos muestran la grandeza interna y las vías de hacerla valer, tales como: la humildad, la sencillez, la responsabilidad, la firmeza, la sinceridad, el valor y el rigor, entre otras grandes virtudes que llevamos dentro, pero que las herencias que tenemos de Enanos, nos impid, en muchas ocasiones, sentir y expresar.
De igual manera, en ellos conocemos, no solamente las herencias de Enanos que llevamos dentro, sino que nos muestran los Enanos que más daño les hacen a la humanidad, como son: los padres, maestros, funcionarios tanto del sector público como privado, religiosos, legisladores y jueces que no cumplen con las reglas y normas ética y moral que demandan los papeles que desempeñan.
Aquí nos compenetramos con la forma de dejar de ser Enanos y los pasos que podemos dar, para convertirnos en Gigantes, así como las herencias de Gigantes, como Cristo, Gandhi, José Martí, Duarte, etc. Modelos que debemos imitar, para crecer mental y espiritualmente, hasta poder alcanzar la gloria, también aquí en la tierra.
Ciertamente son dos libros, para la paz interna y externa, la felicidad, la solidaridad, el amor al prójimo y la superación personal. Dos libros, para un mundo mejor. Vamos a leerlos!

