Ante la resistencia del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) de aceptar como buenos y válidos los comicios electorales del año 1994, las tres principales fuerzas políticas del país se vieron precisadas, con el apoyo de la Iglesia Católica, a firmar lo que ya conocemos como Pacto por la Democracia.
Entre los puntos que allí se aprobaron aparece la reducción del período presidencial del doctor Joaquín Balaguer por dos años. Es decir que tendríamos otro proceso electoral en el año 1996.
Efectivamente, así aconteció. Llegó el proceso eleccionario y del mismo resultó presidente constitucional de la República el doctor Leonel Fernández Reyna, candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y quien recibió el apoyo incondicional del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), formándose así el denominado Frente Patriótico Nacional.
En el multitudinario acto que llevó a cabo dicho Frente fue donde por primera vez se escuchó la ya famosa y tan repetida frase, pronunciada por el doctor Joaquín Balaguer, que reza El camino malo está cerrado, definitivamente cerrado.
A partir de tan singular acontecimiento, los reformistas y los peledeístas han marchado unidos en casi todos los procesos que se han realizado desde el 1996 hasta hoy día (excepto cuando la mal recordada alianza rosada, en donde prácticamente el PRD se sirvió con la cuchara grande).
Lo que intento dejar establecido es que el doctor Joaquín Balaguer terminó los últimos años de su vida admirando al doctor Leonel Fernández. Y esa admiración que sentía hacia ese joven político, intelectual, caballeroso, prudente y conciliador, pues, obviamente que les fue transmitida a sus más fieles correligionarios.
Pero como no todo en la vida política es color de rosa, un reducido segmento del PRSC nunca ha visto con buenos ojos que su organización llegue a ningún tipo de pacto o acuerdo con el PLD. Ese pequeño grupo siempre ha preferido que cualquier tipo de entendimiento sea materializado con el PRD.
De ahí la explicación lógica de los llamados reformistas (que no balagueristas) properredeístas, de rabiosamente rechazar que el PRSC se una en estos comicios presidenciales al PLD.
Por suerte para la sociedad dominicana, la inmensa mayoría de los reformistas (que sí son balagueristas) están decididamente de acuerdo en apoyar al licenciado Danilo Medina y a la doctora Margarita Cedeño de Fernández, quienes encabezan la boleta morada, para de esa manera no sólo asegurar el triunfo electoral en la primera vuelta; sino, además, impedir que el caos y el pésimo manejo de la economía vuelvan a conducir a nuestro país hacia un callejón sin salida.

