Desde todos los litorales, salvo contadas excepciones, llueven las críticas contra el proyecto de Presupuesto por 630 mil millones de pesos para 2015. No solo por las exclusiones y reducciones en la asignación de partidas, sino porque la pieza tampoco es considerada como un instrumento de desarrollo.
Los 88 mil millones de pesos que se contemplan solo para el pago de intereses es uno de los puntos que más ha alarmado a algunos sectores. Pero también el elevado volumen de préstamos para financiarlo. Para el presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera, Víctor Castro, el proyecto, que definió como un reparto de chilatas, es una evidencia de la necesidad que se tiene de un pacto fiscal.
El costo financiero de la deuda, la baja presión tributaria y la evasión fiscal tornan también urgente, al menos según el dirigente empresarial, la aprobación de la Ley de Responsabilidad Fiscal. La verdad es que parece tiempo de redefinir el papel del Presupuesto.

