La retención de que ha dado cuenta el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de camiones, volteos y retroexcavadoras que en violación de una prohibición eran utilizados en la extracción de agregados en los ríos Nizao, Yuna y Jatubey no puede limitarse a una nota de eficiencia o autoridad.
Los propietarios no se pueden salir con la suya, sino que deben responder ante los tribunales por una violación que es al mismo tiempo un desafío al principio de autoridad. Se presta a toda suerte de conjeturas que la resolución adoptada con motivo de la sequía que abate el territorio fuera desacatada desde el primer momento por los propietarios de los camiones y equipos incautados.
La restricción para sacar agregados de construcción de canteras y cuencas de ríos forma parte de las medidas que se han adoptado contra la falta de lluvia, a causa de lo cual la producción se ha ido a pique y la gente sufre el desabastecimiento de agua potable. Medio Ambiente tiene que dar un ejemplo.

