LA PAZ. AP. La calma retornó el sábado a Sucre, la capital histórica de Bolivia, escenario el viernes de disturbios callejeros entre manifestantes y la policía que dejaron una veintena de heridos, incluso siete agentes del orden.
Hogueras humeantes con llantas que ardieron toda la noche todavía se observaban en la madrugada del sábado en calles céntricas de la ciudad de Sucre, pero los manifestantes se habían replegado, declaró el jefe policial Gustavo Albornoz.
La policía mantenía el control de la plaza de armas y calles adyacentes donde el viernes universitarios opositores al gobierno se enfrentaron a los agentes con petardos, palos, piedras y algunas detonaciones de dinamita, pero no se reportó heridos graves, solo contusos, según el informe policial.

