MADRID. AP. El gasto inusitado del Real Madrid en Cristiano Ronaldo y Kaká es visto por sus rivales como un intento indigno por comprar un campeonato, mientras entre los economistas es motivo de advertencia de ruina y de la queja de que la inversión de 223 millones de dólares en esta semana es un insulto para las personas en un país que sufre graves problemas económicos.
El equipo dice que los jugadores costosos son el precio de la grandeza y afirma que recuperará la inversión, pues creen que llegarán acuerdos de televisión y mercadotecnia.
Los fichajes -92 millones de dólares pagados al Milan por Kaká y la cifra estratosférica de 131 prometida al Manchester United por Ronaldo- son las primeras incorporaciones efectuadas por el nuevo presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.
Pérez cobró fama con similares transferencias en su gestión anterior al frente del equipo a principios de esta década, incluyendo los decenas de millones de dólares por los galácticos David Beckham y Zinedine Zidane.
El periódico El Mundo dijo en un editorial que la suma gastada en Ronaldo es 57 veces el valor de su peso en oro, una imagen perturbadora en un país donde los precios de las casas se han pulverizado y un 17,4% de la población no tiene empleo.
Hay un sector de la sociedad que piensa que las cifras que se manejan en el deporte profesional son tan desproporcionadas como injustificables en unos momentos en los que la crisis económica ha enviado al paro a millones de personas, dijo el diario. Un gran equipo no se construye a golpe de talonario.

