En la policía Nacional confluye una constelación de esforzados y capaces miembros, que exponen sus vidas todos los días, en aras de la paz de la República Dominicana.
Y hoy quiero referirme a uno de los batalladores incansables, cíclope y coloso, quien junto al rector de esa institución, ejemplo cimero del deber, el mayor general, ingeniero Rafael Guillermo Guzmán Fermín, viene desarrollando una sigilosa pero eficiente labor, a tono con sus responsabilidades, digna de encendidos elogios.
Se trata del general de brigada licenciado Ruddy de Jesús Almanzar Medina, director central de Recursos Humanos, cortesía y sencillez hecha hombre.
Con un dominio de su ardua misión, este joven y caballeroso ciudadano, extiende y multiplica su diario accionar ante la avalancha de actividades que realiza, pues lo hemos visto, como un gladiador de tempestades, resolver, diligenciar, atenuar, ofrecer alientos y esperanzas, dentro de la dinámica que desarrolla, cumpliendo las directrices de la superioridad, del cual es también asistente personal.
Como un jilguero a veces silencioso y otras, ruiseñor de atardeceres, el general Almánzar, es un ejemplo de servicio ciudadano, especialmente a humildes, pobres y necesitados de la Patria y a cuantos acuden ante él, gran batallador incansable.
Y también las estrellas y reservas morales del pensamiento policial y el país, mayor general licenciado Henry Peralta, subjefe, mayor general Rolando Rosado, director de Control de Drogas, general doctor Tirso Rosa Castillo, general Fructuoso Heredia, general Germosén, coroneles doctor César Peralta Jiménez, licenciado Demóstenes Féliz Paniagua, doctor Fernando Félix Medrano, mayores gentiles Karen y Mayra de Hernández Jáquez, y otros.
A Guzmán Fermín y a los mencionados Generales y otros miembros, les hemos solicitado benevolencia y favores para otros, siempre para terceros, pero jamás para quien esto escribe ni nuestros familiares, recibiendo siempre las debidas y finas atenciones, reiterándole nuestro agradecimiento permanente.
Almánzar Medina, proclama a Solón al decir:La conciencia es la mejor Ley. Son sus padres, Ramón Almánzar y Zelandia Altagracia Medina, de quienes sigue su trayectoria, así atesora a sus hijos y esposa, es sincero y detesta la falsía e ingratitudes de los hombres, ocupando un sitial de aprecio y distinción en el seno policial y social..
Cuenta con un amplio currículum, que por espacio no podemos enunciar, recibiendo Condecoraciones, Altas distinciones, reconocimientos y una esmerada capacidad policial y jurídica, graduándose magna cum laude, licenciado en derecho de la Universidad del Caribe.
Sin lugar a equivoco, el problema del hombre activo, gerente y funcional, tiene profunda raíces, es como una fuerza interior coherente, pues las personas como el entrañable amigo, general Almánzar, despacha asuntos casi al instante, no posterga, planifica.
Ruddy Almanzar Medina, sabe que la prudencia se conecta con la lógica y utiliza reglas de ella.
¡Adelante, siempre adelante, y nuevos éxitos!
