El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, maestro Mateo Aquino Febrillet, anunció recientemente que esa institución docente no cobrará dinero por concepto de inscripción a los bachilleres procedentes de los liceos públicos.
Se trata de una resolución del Consejo Universitario que merece ser saludada, porque con la decisión se da un paso de avance y se ratifica el carácter de universidad pública, única en que tienen cupo los jóvenes de los estratos más empobrecidos de la sociedad dominicana.
De hecho, el cobro de los créditos estudiantiles en la UASD, siempre fue simbólico. Ahora, pese a las limitaciones económicas, se procura dar cumplimiento al numeral 3 del artículo 63 de la Constitución de la República. Para ese propósito se requiere un aporte mayor del Estado dominicano.
Naturalmente, hay que reconocer que el presidente Danilo Medina aumentó el presupuesto de esa academia de estudios superiores. El incremento es pequeño, pero es un aporte que negó siempre su antecesor. Leonel se negó, inclusive, a recibir al rector de la única universidad pública que tiene el país.
Ojalá y para el año 2014 la UASD pueda contar con un presupuesto adecuado, que le permita modernizar sus labores administrativas. Y exhibir mayor calidad en funciones básicas, como docencia, investigación y extensión, conforme a la demanda de la sociedad dominicana, recobrando su prestigio de primada de América.
El desarrollo de nuestro país depende de su nivel educacional. En esa dirección hay que aprobar los esfuerzos que hace la UASD por elevar el conocimiento. En buena hora toma la decisión de exonerar de pago de inscripción a los bachilleres egresados de los liceos públicos.

