Joaquín Balaguer mintió en verso. Mujeres en mi Vida, es una composición con rima en la cual dice que no tuvo hijos. No es extraño, pues, que mintiera en prosa. En la ceremonia para trasladar al Panteón Nacional los restos de Pedro Santana, dijo: Hondos escrúpulos de conciencia sacuden nuestro ánimo al depositar hoy los restos de semejante personaje en una urna cercana a la de Antonio Duvergé y a la de María Trinidad Sánchez.
Escrúpulos y sacudimiento de conciencia son términos que, de entrada, sugieren falacia en un texto de Joaquín Balaguer. Pero es él mismo quien, al final de la pieza, descubre la mentira, al dirigir a la memoria de Santana estas palabras: Que la justicia de Dios, más grande que la justicia de la Historia, te proteja contra la persecución de tus enemigos y te permita al fin reposar definitivamente en este templo de la inmortalidad. (Pedestales. Discursos históricos. Editora Corripio. 2000).
Balaguer cita como creyente la Justicia de Dios y dice que en ella es absuelto quien dirigió el proceso de Anexión a España. ¡Como si hubiera perdón por vender la patria! ¡Qué desfachatez!
Para quienes mataron a Trujillo, que sí fueron sus competidores, no pide Balaguer el Cielo: Las figuras centrales del atentado contra Trujillo fueron hombres a quienes el dictador favoreció con numerosos bienes de fortuna y a quienes al mismo tiempo hirió profundamente en sus sentimientos personales. Así introduce en La Palabra Encadenada (Editora Corripio, 1993) el capítulo Los matadores de Trujillo).
Al fusilar a quienes mataron a Trujillo, Ramfis favoreció a su pesar a Balaguer, dejándolo como el político de confianza del poder estadounidense. La bota yanqui le dio poder en la mascarada electoral de 1966, y el encargo fue auspiciar la unificación de la clase dominante.
Pedro Santana le precedió en el tiempo. Al servicio del colonialismo español, ordenó fusilar a muchos patriotas. En pleno siglo XX, por encargo del poder estadounidense, Balaguer dirige un proceso que incluyó la eliminación de la flor y nata de la juventud revolucionaria. Persiguió el patriotismo, proscribió el marxismo y trató de aniquilar el pensamiento crítico.
Balaguer glorifica a Santana, porque es su modelo en la manipulación, la represión y el autoritarismo.
Los demagogos de hoy son sus herederos. No se quitarán la marca con sólo trasladar a Santana al cementerio de El Seybo o al basurero. Deberán quitar además el nombre de Balaguer a las vías, al aeropuerto y a la estación del Metro con él designada. Y legitimarse renunciando a la corrupción, al entreguismo y a la mentira. Mientras tanto, el avance político es meta a alcanzar en lucha contra ellos, como contra Balaguer en su momento… Hijos de mal padre son, y nietos de mal abuelo.

