La Jefatura de la Policía ordenó investigar las circunstancias en las cuales un sargento mayor de ese cuerpo mató a tiros el viernes en la noche a dos hermanos a los que sorprendió cuando asaltaban al presidente de la junta de vecinos del sector Los Solares, de El Valiente, en Boca Chica.
El mayor general José Polanco Gómez dispuso que una comisión de oficiales investigue y rinda un informe sobre la muerte de los hermanos Eusebio Guzmán Fragoso (Luyindy), de 22 años y Jaime Guzmán de la Rosa (Jimitao) de 19, a manos del sargento mayor de la Policía, Luis Muñoz Contreras.
De acuerdo a residentes en el lugar los hermanos Guzmán habían cometido múltiples robos y atracos a mano armada en el sector, donde nadie se querellaba en su contra por temor a represalias.
Explicaron que Jaime Guzmán de la Rosa (Jimitao) estaba prófugo y era buscado por la Policía por el asesinato de Roque Vicente, ocurrida el 25 de noviembre del año pasado, a quien asaltó junto a Juan Carlos Brazobán, quien permanece en prisión en la cárcel de La Victoria.
También era buscado por la Policía por el asalto a Elpidio Guzmán Solano a quien despojaron de dinero y prendas preciosas el 16 de diciembre pasado en el sector El Valiente.
Vecinos del sector dijeron que el sargento Muñoz Contreras, adscrito a la Unidad de Protección de Dignatarios, sorprendido a los hermanos cuando atracaban a José Enrique Ferreras, de 46 años, presidente de la junta de vecinos del barrio los Solares, del sector El Valiente, Boca Chica.
El agente declaró que el hecho ocurrió cuando regresaba a su casa luego de su servicio a eso de la 10:40 de la noche y vio a los hermanos Guzmán, que agredían al señor José Enrique Ferreras, a quien habían despojado de una pistola.
Dijo que uno de los dos jóvenes le disparó con la pistola hiriéndolo en la pierna derecha, causándole una fractura.
Tras el incidente Alfonso Guzmán de los Santos, padre de los hermanos ultimados, se presentó al lugar y tomó una escopeta que portaban sus hijos y la pistola del señor Ferreras, con intenciones de ultimar al sub oficial.
En cuanto a la pistola del señor Ferreras se activa su localización mediante conversaciones con moradores del referido sector.
De los Santos admitió que la escopeta era de su hijo Jimitao, la cual portaba de manera ilegal.

