A pesar del revuelo que ha causado el espionaje telefónico que realiza Estados Unidos contra al menos 37 jefes de Estado y de gobierno y que incluye a millones de ciudadanos en todo el mundo, el Comité de Inteligencia del Senado aprobó una ley que extiende y refuerza el programa de recolección de datos telefónicos, lo que quiere decir que ninguno de los líderes mundiales podrá hablar por un teléfono móvil o convencional sin la sospecha de que alguien de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) lo escuche.
El vicepresidente John Kerry admite que en algunos casos “Estados Unidos se ha ido demasiado lejos”, pero aun así, en el Senado se ha dado luz verde para que el programa de escucha ilegal siga sin restricciones. Es por eso que Alemania, cuya jefa de Gobierno ha sido objeto de escucha telefónica, ha expresado interés en escuchar a Edward Snowden, el exanalista de la CIA refugiado en Rusia, quien ha revelado datos sobre el programa de espionaje que ejecuta Estados Unidos a nivel mundial. Perro huevero…
