OCEANSIDE (California) – El camino hacia la Copa del Mundo FIBA está pavimentado con triunfos difíciles en escenarios hostiles, y pocos lo saben mejor que República Dominicana.
El equipo dirigido por Néstor “Che” García tomó una amplia ventaja desde temprano en el Frontwave Arena de Oceanside, California, y derrotó a Estados Unidos 87-79, logrando así su cuarta victoria consecutiva como visitante en la competición.

La racha comenzó en febrero de 2023 con un triunfo ante Panamá en Ciudad de Panamá. Tres días después, República Dominicana consiguió una victoria épica en Mar del Plata, al vencer a Argentina como visitante e impedir que el subcampeón de la Copa del Mundo FIBA 2019 clasificara al evento celebrado en Japón, Indonesia y Filipinas.
El pasado noviembre, el conjunto de García se impuso 92-85 en Zacatecas, México, para extender la seguidilla a tres partidos, antes del triunfo de esta noche para llegar a cuatro, la más larga en su historia dentro de la competición.
Quizás lo más impresionante fue haberlo logrado sin la mayoría de sus figuras. Pilares del equipo como Andrés Feliz, Jean Montero, Chris Duarte y Lester Quiñones, entre otros, no estuvieron disponibles en esta ventana. Tampoco lo estuvieron la superestrella de los Knicks de New York, Karl-Anthony Towns, ni el alero de los Spurs de San Antonio, David Jones-García.
Aun así, el coach García construyó un equipo combativo alrededor del veterano pívot Ángel Delgado, y el plan funcionó: cinco jugadores distintos terminaron con doble dígito en anotación.
“Nos faltan muchos jugadores”, dijo Delgado. “Jugadores importantes para nuestro equipo, y lo hicimos sin ellos. Sé que están muy felices ahora mismo. No pudieron venir, no pudieron estar aquí, y lo hicimos por nuestro país y por nuestras familias”.
Jassel Pérez firmó un doble-doble de 20 puntos y 10 rebotes. Gelvis Solano aportó 13 unidades y 8 asistencias, mientras que Anderson Mejía (14 puntos), Jhery Matos (13) y el propio Delgado (11) también mantuvieron en alerta a la defensa rival.

Tras la chicharra final, el equipo celebró coreando “el grupito”, ese pequeño grupo de jugadores que se unió para dar la sorpresa.
“Les decía a nuestros muchachos que nadie creía en nosotros”, agregó Delgado. “Todos dudaban que pudiéramos ganar este partido porque el grupo que vino aquí tiene muchos jóvenes y muchos jugadores que solo actúan en la República Dominicana. Les dije en el medio tiempo: ‘sí podemos hacerlo’”.
República Dominicana (2-1) ahora puede asegurar su boleto a la siguiente ronda —y extender su impresionante racha— con otra victoria como visitante ante Nicaragua (0-3) en Managua el domingo.

