Reflexiones y metas del 2018
Ni René Descartes, quien hizo de la duda todo un concepto de alta categoría para la humanidad, negaría que los dominicanos, bajo la dirección de Danilo Díaz y su equipo de trabajo, tuvimos un gran año en materia deportiva en el 2017.
Se hizo evidente que desde el Ministerio de Deportes se trazaron líneas de acción encaminadas a crear una unidad de acero con todo el Movimiento Deportivo Nacional. Podría estar equivocado, pero creo que la historia del deporte no registra una alianza tan fuerte y duradera como la que sostienen Luisín Mejía Oviedo, y Danilo Díaz, ministro de deportes.
Este estado de distensión que rompió con los interminables conflictos entre Jaime David y Luisin Mejía ha brindado sus frutos al deporte en todos los órdenes, permitiendo una integración masiva de la pirámide olímpica y una participación exitosa de casi todas las federaciones nacionales en los eventos nacionales e internacionales que han participado.
Es innegable que el deporte nacional se aboca a un proceso de cambios inevitables y siempre habrá personas e instituciones que se opondrán rabiosamente a las transformaciones que demanda esta sociedad del conocimiento.
Pienso que en esta nueva etapa, el ministro Danilo Díaz debe estar preparado para cambiar la mentalidad de algunos líderes federados que se mantienen vendiendo éxitos solamente por la prensa, pero que se resisten a modificar actitudes del pasado, insistiendo en manejar grandes presupuestos con actuaciones pírricas.
El ministro de Deportes va a mitad de camino con logros tangibles y el camino allanado. ¿ Qué le hace falta a Danilo Díaz para mantener los niveles de popularidad que le dio la gallup y pasar a la historia como un gran ministro? Pienso que debe comenzar a modificar comportamiento en el movimiento deportivo.
No es posible que el Ministerio de Deportes tenga que cubrir económicamente todas las actividades a nivel nacional, sin que las instituciones deportivas hagan el mínimo esfuerzo creativo para recaudar fondos.
He reflexionado profundamente en que la armonía existente con el Comité Olímpico Dominicano y su presidente Luisin Mejía, debe servir para crear un verdadero consenso entre la política oficial en materia de deportes y el COD y su sistema federativo. Todavía no existe una afinidad de cara al futuro.
Y este es momento de hacerlo, pues en el 2018 habrá elecciones en el COD y no hay nada definido al respecto.
El deporte vive un momento de paz, pero si los conflictos van a venir como resultado de choques de ideas que nos permitan crecer y llevar una nueva mentalidad al Movimiento Deportivo Naci onal: bienvenidos sean.
A mitad de camino, ya el ministro ha valorado quienes le han resultado eficientes, y quienes no aprobaron la prueba. Danilo Díaz y el deporte están en sus mejores momentos. Ahora es preciso asumir posturas críticas y autocríticas.
Seguiré con el tema.

